
En los Picos de Europa la niebla puede cubrir un jou en minutos y borrar cualquier referencia, incluso en una ruta que conoces bien. Orientarse no es solo cosa de expertos: es parte de la preparación de cualquier excursión.
Antes de salir
- Lleva mapa y brújula, también en rutas cortas. Usa un mapa topográfico de calidad, en papel y a escala 1:25.000. La niebla, la nieve o la noche pueden hacer irreconocible un terreno familiar.
- Aprende a usarlos. Debes saber encontrar el norte, orientar el mapa con el terreno y seguir un rumbo. Un club de montaña o una salida con alguien con experiencia es la mejor escuela.
- El GPS y el móvil ayudan, pero no bastan. Se quedan sin batería, se rompen y en muchos valles no hay cobertura. Descarga el track y el mapa antes de salir, lleva batería de repuesto y conserva siempre el mapa y la brújula como respaldo.
- Di a alguien adónde vas y cuándo vuelves, y no cambies de ruta sin avisar.
Durante la ruta
- Fíjate en el terreno. ¿A qué lado queda el arroyo? ¿Dónde está el sol? ¿Qué majada o qué roca grande dejaste atrás? Esas referencias simplifican la orientación.
- Mira atrás de vez en cuando, sobre todo en los cruces de sendas. A la vuelta, el camino se ve distinto.
- Sigue las marcas (blanco y amarillo en los PR, blanco y rojo en los GR). Si dejas de verlas, vuelve a la última que viste.
- Si entra la niebla, no improvises atajos por pedreros o canales: vuelve por donde has venido o espera a que levante.
Si te pierdes
- Para y respira. Lo peor es dejarse llevar por el pánico, y es una reacción natural, así que hay que vencerla a conciencia. Lo más probable es que no estés lejos del camino. Con calma, quizá oigas a otros montañeros.
- Intenta situarte en el mapa y desanda solo un poco, por terreno seguro.
- Si sigues perdido, quédate donde estás. Los equipos de rescate buscarán donde saben que ibas. Si caminas sin rumbo te alejas, te pones en más riesgo y complicas la búsqueda. Muévete solo si el lugar es peligroso: avalanchas, desprendimientos o crecida de un río.
- Llama al 112. Funciona con cualquier operador y, al llamar, el móvil envía tu ubicación automáticamente. Si no hay cobertura, prueba desde un punto más alto y ahorra batería.
- Hazte visible y audible. Usa ropa de colores vivos, el flash del móvil o un espejo. La señal internacional de socorro en montaña son seis toques de silbato (o seis destellos) por minuto: una pausa de un minuto y se repite. La respuesta son tres por minuto.
- Si se acerca un helicóptero de rescate, comunícate con los brazos. De pie, con los dos brazos levantados formando una Y: «Sí, necesito ayuda». Con un brazo arriba y otro abajo, en diagonal: «No necesito ayuda», para que siga buscando. Sujeta la ropa y los objetos sueltos, protégete del aire del rotor y no te acerques hasta que la tripulación te lo indique.
- Protégete del frío con la ropa de abrigo y la manta térmica. En el Parque Nacional no se puede hacer fuego.
Esta guía está inspirada en las recomendaciones de la American Hiking Society, adaptadas a los Picos de Europa por el Observatorio ciudadano.